
Para evitar que una aseguradora se pase de lista porque no tengo licencia, después de 10 años me fui a parar al trámite que supuse sería menos calamitoso, muy ordenadamente bajé de internet los requisitos, llevé las copias solicitadas y me formé en la fila.
Una señora que seguramente cuenta las horas para jubilarse, con aliento a moneda descontinuada me recibe los documentos, es decir, me los arrebata y me dice que me falta no sé qué, pero señorita si traigo lo que dice en la página, pues quién sabe quién la hizo pero se equivocó, pásele, le llaman en la otra puerta.
Este es su examen, si contesta bien 20 de 25 pasa.
Cinco minutos después aparece de nuevo: mmmm doña, ya déjelo, no puede hacer el trámite, pero porqué, porque ya sacó su licencia hace 10 años y ahora pues no puede ser nueva porque ya la tenía osea que no es nueva, qué hay que hacer, mmm doña, ir a poner una denuncia, bajar a la oficina a revisar que no tenga multas y volver conmigo.
Mmmta, recojo los papeles, salgo disparada, voy a lo de la denuncia, qué perdió doña, la licencia, mmm y dónde, si supiera no estaría perdida, cómo se llama, como dice en la credencial que me pidió en original y copia, cuál es su número de licencia, el que dice en el formato que le pasé, ah si verdad, y dónde dice que la perdió, pues no sé señorita, le voy a poner que en su casa, firme aquí, lleve esto a la otra oficina.
Salgo disparada, llego a la otra oficina, pago los derechos de no sé qué, me sellan, regreso, el trámite de nuevo desde el principio, sin examen y sin regaños, espere a que le llamen, la foto, la firma, otra foto porque me moví, salga y le van a llamar.
En esas estaba, contentísima de mi triunfal enfrentamiento a la burocracia estatal cuando llega una alumna del posgrado, qué haces aquí, lo de la licencia, si es un rollote verdad, pero le di 50 pesos al tipo ese y ahorita me la entrega, ah qué bien.
Aunque eso significara un ahorro de casi 200 pesos ni loca le doy dinero a ese tipo, porque no se me da la gana, porque creo que en lo pequeño se deben honrar a las instituciones y a los maestros que te forman y porque no se me da la gana.
Finalmente me nombran y paso por un documento espantoso, azul como todo lo que los panistas tocan, con tantísimo holograma de seguridad encima, que la foto bien puede ser de Bin Laden o de Lady Di porque no se nota más que un burdo manchón que me acredita como apta para manejar durante 3 años y en el 2 mil 12 otra vez doñita, a hacer el trámite, será que en ese tiempo voy a olvidar cómo se cambian las velocidades?