
Mi sobri sigue de perezoso, dicen que está muy consentido y sí, qué le vamos a hacer, a eso nos dedicamos el tiempo que lo vemos sus abuelos y yo.
No quiere hablar después de un año con 9 meses.
No es que me urja, pero ya quiero oir sus palabras contándome de esa niña que lo besa a la salida de la escuela sin más ni más, quiero saber si se comió toda la sopa, si no tiene miedo por las noches, si le duele la barriga, quiero que me cuente si le gustan más los pájaros que las abejas, si la pera es en verdad su favorita y si le gustaría que cantáramos una canción.
Sigue comunicándose con ruiditos, que si así hace la llama, que si así el pollito, que si el gato hace así pero nada de frases completas, sólo agua, árbol, sopa, mamá, papá, tía, eso sí, bendito sea Dios que tiene dos pulmones nuevecitos para gritarme desde el pie de la escalera tíiiiiiiaaaaaa y entonces, independientemente de lo que pase, soy la más feliz.
1 han dejado sus rayos lunares:
Muy interesante el tema...muy bueno tu blog.....te invito a que visites los mios: http://violetadia.blogspot.com/ y http://virtualmenteadicta.blogspot.com/.
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